Estrategias para Promover las Exportaciones de Productos Agroganaderos de la Provincia Espaillat
algunas palabras del Lic. José Guillermo López
Terminal de Exportaciones Inocuas.
Antecedentes.
La República Dominicana es portadora de una tradición en exportaciones de productos del campo; productos tropicales tales como: café, cacao, azúcar de caña, tabaco y otros. Desde la década de los 70, comenzó un proceso de diversificación en la oferta exportable, entraron renglones como los frutales, piña, papaya, cítricos, bananos, etc. Creció la exportación de vegetales y víveres, yuca, yautías, manteniéndose años de florecimiento y años de caídas estrepitosas en los niveles exportables de mucho de los renglones citados.
Hasta hace apenas unas 4 décadas, la fuente mayoritaria de divisas fueron las exportaciones agropecuarias y parte del sostén de los ingresos del estado provenían de los impuestos a las exportaciones de dichos productos.
Si se quiere ver así, el país tiene una deuda social con los renglones del campo, por haber sido aprovechados sin devolvérseles parte de los recursos obtenidos de él.
Los cambios tecnológicos, los avances en técnicas agrícolas, la apertura de los mercados y toda la revolución que se han operado en los mercados globalizados, demandan del campo dominicano una actualización de sus técnicas comerciales y de capacidad de actualizarse para poder mantener los nichos de mercados servidos y conquistar nuevos nichos.
Después de los hechos que conmovieron el mundo el 11 de septiembre del 2001, donde se puso de manifiesto que la nación más segura del mundo es la más vulnerable, han cambiado las reglas de comerciar con EUA y nuevas exigencias aparecen como componentes de seguridad y prevención de bioterrorismo.
Las exigencias en inocuidad de alimentos, los registros de responsabilidad de origen de los productos, no tenían los niveles alcanzados en apenas unos meses. Exigencias que son imprescindibles cumplir si se quiere penetrar en el codiciado mercado de los EUA.
La cultura del campo dominicano, la ingenuidad y la desconexión del campo con lo que pasa en el resto del mundo, hace no entender este tipo de fenómeno que gravita en su fuente de sustento.
Una reflexión: El potencial de mercado exterior de la Provincia Espaillat
La provincia Espaillat produce varios renglones de exportación cuya oferta ha ido cambiando con el tiempo. Hace apenas unos 10 años en las montañas existían unas 155 mil tareas de café de las cuales en la actualidad sólo quedan unas 17 mil. Desde el punto de vista forestal esto ha significado una pérdida cuantiosa de la capa boscosa y desde el punto de vista económico, se ha perdido una fuente de riquezas, empleos y sustento de la población. Ha sido una pérdida irreparable, al extremo que es causante principal de la emigración de más de 30 mil personas desde las montañas, formando los llamados cordones de miseria en los municipios de la provincia.
A septiembre del 2003 se habían registrado siembras por el orden de 52 mil tareas de aguacate de las cuales están en producción unas 20 mil.(Fuente SEA Moca)
Se han sembrado variedades tardías con el objeto de aprovechar oportunidades del mercado internacional, además es una opción de vida ante el descalabro de los precios mundiales del café.
Descripción del perfil.
El proyecto consistiría en la construcción de un parque terminal de exportación, donde las empresas exportadoras o representantes de clientes internacionales, adquieran una serie de servicios comunes.
Dentro de los servicios a gestionar en conjunto y que son de normal necesidad se encuentran: agua clorinada, energía 440 permanente, tratamiento de aguas residuales, servicios de seguridad, servicios de preinspección sanitaria, depósitos de furgones secos y refrigerados, combustibles, servicios de informaciones de mercados, sistemas de comunicaciones telefónicas, internet, servicios de conexiones de barcos y vuelos de cargas.
La construcción de un parque de estas magnitudes, cabe dentro de los incentivos a las exportaciones, similares a las inversiones hechas por muchos años por la Corporación de Fomento Industrial (CFI), cuando asumió la construcción de parques industriales para Zonas Francas.
Justificación.
La inversión se devolvería con creces en muy poco tiempo. Es una inversión que tributa al desarrollo nacional por aportar a la competitividad de los productos del campo dominicano. El valor agregado y las contribuciones a la cadena productiva de los mismos tendrán un efecto multiplicador de la inversión que generaría mayores eslabonamientos a la economía nacional por tratarse de productos de origen netamente nacional.
Las condiciones cambiantes del mercado internacional, provoca el que muchas de nuestras empresas de exportación se vallan quedando atrás a la velocidad de los cambios. Las mayores consecuencias la sufren los productores que ven reducidos los compradores, las opciones de ventas, en fin se quiebra la producción.
Una terminal o parque de exportación, brindaría las condiciones para responder de forma ágil y efectiva a los requerimientos internacionales, tanto para Europa como para EUA o cualquier mercado.
La terminal de exportaciones busca casualmente poner en manos de los exportadores el escenario que muchas veces de forma individuales no pueden conseguir con la eficiencia y la celeridad que demanda un mundo de abierta competencia.
Este tipo de integración horizontal que se lograría entre los exportadores con dicha terminal, beneficia a toda la cadena productiva, además hace las veces de subsidio especial a las exportaciones, compite con países como Costa Rica que otorga pagos directos a los exportadores por cada furgón de productos del campo que despache.
El país tiene una deuda social con el campo dominicano, invertir en un proyecto de esta naturaleza reivindica los recursos que el campo le ha aportado al estado a través de los impuestos que históricamente han gravado las exportaciones.
Un proyecto de esta naturaleza genera resultados mayores que las inversiones que se han hecho en los parques para el establecimiento de zonas francas, con una demanda menor de energía eléctrica y con aporte mayor al PIB, por tratarse de exportaciones de productos con mayor valor agregado a la encomia nacional.
Los frutos tropicales dominicanos van adquiriendo cada vez más prestigio en los mercados, una exportación inocua aseguraría esos mercados, otorgando al campo nuevas y positivas oportunidades de producción. La plantación de frutales, como aguacate, zapote, cítricos, guanábana y otros, conlleva un incremento en la protección boscosa de nuestras montañas, laderas y llanos.
Una colaboración del licenciado José Guillermo López.
Consultor en Estrategias de Desarrollo.
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